Acerca de nosotros
Existimos porque casi nadie pide reseñas
El negocio que no las pide solo recibe las de los extremos: la persona que salió encantada y la que salió enojada. Las dos son minoría, así que tu perfil de Google termina con pocas reseñas y con una muestra que no se parece a tu clientela real.
Por qué el turismo de pueblo
En un negocio de barrio, quien no reseñó hoy puede reseñar el mes que entra. En un Pueblo Mágico no: el turista eligió el pueblo leyendo reseñas, va a elegir dónde comer por lo mismo, y no vuelve. Si no reseña ese día, no reseña nunca.
Ahí la reseña no es un adorno de vanidad: es el canal por el que te encuentran. Y aun así casi nadie la pide, porque pedirla en la mesa es incómodo y porque el trámite —buscar el negocio, dar con la ficha correcta, encontrar el botón— es más largo de lo que cualquiera aguanta de pie.
Nuestro trabajo no es conseguirte reseñas mejores. Es bajar a un toque el costo de dejar una.
Lo que no hacemos, y no vamos a hacer
Casi todo lo que sigue nos lo han preguntado alguna vez. Va aquí, en la primera página que lees, y no en una letra chiquita.
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No decidimos a quién mandar a reseñar
Toda persona que consumió contigo ve exactamente la misma pantalla. Nunca te vamos a ofrecer preguntarle primero si quedó contenta para mandar a Google solo a las contentas: Google lo prohíbe expresamente, y además falsea tu propia reputación.
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No se da nada a cambio de una reseña
Ni descuentos, ni el postre, ni un sorteo, ni un punto de lealtad. Google también lo prohíbe, y una fila de reseñas compradas se distingue a simple vista.
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No escribimos, no editamos y no borramos reseñas
La reseña la escribe tu Cliente en Google, no aquí. Nunca la hospedamos ni la tocamos, así que tampoco podemos quitarte una que no te gustó — nadie puede.
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No prometemos un número
No te vamos a decir «te conseguimos treinta reseñas este mes». Google no informa de dónde vino cada reseña, así que quien te prometa eso te lo está inventando.
Lo que sí medimos
Los toques
Cada vez que alguien usa una de tus piezas queda contado, sin identificar a nadie y sin guardar un solo dato personal. Ocurre en nuestro servidor, así que de esto tenemos certeza.
Tu curva de reseñas
Cuántas reseñas y qué calificación tenías el día que empezaste, y cuántas tienes hoy. Se toma una primera medición al darte de alta, y de ahí en adelante se revisa cada semana.
Y lo decimos como es
Que las dos líneas suban al mismo tiempo es correlación, no una factura. Pudieron llegarte reseñas por otro lado. Preferimos que lo sepas por nosotros y no que lo descubras solo.
De qué vivimos
Las piezas se compran una vez, como cualquier cosa que se pone sobre una mesa. El servicio —tu Panel, la curva y los avisos— se paga por suscripción, mes a mes o por año.
La suscripción es opcional, y eso tiene una consecuencia que conviene leer despacio.
¿Le sirve a un negocio como el tuyo?
Ahí contamos para qué tipo de negocio está pensado, dónde suele ir la pieza y qué esperar de verdad.